Sección patrocinada por sección patrocinada

La contra

«El 80% del pescado que comemos es de fuera porque no nos quedan peces»

Manu San Félix

Biólogo y explorador de National Geographic

Manu San Félix Biólogo y explorador de National Geographic
Manu San Félix Cedida

En el Mediterráneo, las temperaturas aumentan un 20% más rápido que en el resto de mares. Adoptar medidas efectivas es fundamental para preservar el correcto desarrollo de la vida marina. En este contexto surge la iniciativa ‘Reserva30’, nacida en Formentera de la concienciación y el compromiso por el cambio climático. Al frente del proyecto se encuentra el biólogo marino, explorador y fotógrafo Manu San Félix, galardonado en abril con el premio «Iniciativa/empresa» de la Sociedad Geográfica Española 2023 por su labor protectora de la posidonia.

¿Cómo empieza su idilio con el submarinismo?

Me tengo que remontar muchos años. Crecí cerca del mar y siempre me ha fascinado su belleza. Soy de esa generación que creció viendo a Jacques Cousteau y a Félix Rodríguez de la Fuente. Era un jovencito totalmente fan de ellos y me impregnaron, me condicionaron. Quería hacer algo similar a lo que ellos hacían. Estudié Biología e, inspirado por su alargada sombra, me convertí en un biólogo con una cámara.

Cite un recuerdo suyo en la mar.

Recuerdo una expedición en la Patagonia (sur de Chile), en la que tuvimos la suerte de bajar a las islas de Diego Ramírez: la última tierra más al sur antes de la Antártida y la zona de navegación más dura del planeta. Visitar uno de los lugares más prístinos, de los pocos que quedan; llegar allí y no encontrar absolutamente ninguna huella del ser humano... Cuando ves la naturaleza intocada, todo es perfecto; es diferente el sonido, el olor... Me recordaba a la portada de mi libro de Ciencias Naturales de pequeño, que era un dibujo precioso. Cuando eso te marca, cuando tienes la suerte de verlo, piensas: «qué planeta más maravilloso tenemos, que no solo genera vida, sino que cuando lo hace, genera belleza». Eso es un poco misterioso, y un motivo más que suficiente para cuidar la naturaleza. Porque verla así, nos da felicidad.

Pero la protección del mar no ha sido una prioridad política, ¿no?

Bueno, a finales de 2022, 196 países, entre ellos España, se comprometieron para 2030 a proteger el 30% de la superficie terrestre y marina. Debe ser la prioridad. Lo que voy a decir a continuación no es una crítica, sino un análisis de realismo: tenemos tendencia a hacer reservas de papel, creadas en los documentos, y estableciendo zonas protegidas que realmente no protegen nada. En el Mediterráneo, las zonas marinas «protegidas» representan solo el 6% del total. Pero en el 95% de ellas prácticamente no hay ninguna diferencia de restricciones entre lo que se puede hacer dentro y fuera de la zona. De hecho, tan solo el 0,23% del Mediterráneo está convenientemente protegido de la pesca, y eso es un disparate. Si miramos en España, en territorio nacional, en las Baleares, el 21,6% de sus aguas están protegidas. Lo oyes y dices «bien», pero cerrado a la pesca es solo el 0,1%.

¿Y qué propone?

Si queremos seguir pescando, tenemos que dejar zonas sin pescar. Pasa en agricultura y pasa en ganadería, porque si no se acaba el negocio. Creo que debemos hacer que el 30% de las aguas estén cerradas a la pesca para garantizar la recuperación de las especies y evitar el colapso de los ecosistemas. Tenemos que legislar con sentido común. No quedan peces. Vivimos en un país que nos gusta mucho el pescado y no se sabe que más del 80% del pescado que se consume en España viene de fuera porque, aunque seamos un país con más de 8.000 kilómetros de costa, en España apenas queda.

¿Qué será del Mediterráneo en 10 años?

Si actuamos, si hacemos lo que nos hemos comprometido con ‘Reserva 30’, y además dejamos de verter agua sin depurar, veríamos rejuvenecer, florecer de nuevo, resurgir el mar Mediterráneo. Si no actuamos y seguimos así, para 2030 podemos tener un mar en una situación de crisis ambiental grave y, en muchos aspectos, irrecuperable. Estamos a tiempo, pero hay que actuar ya. Cuando era joven, lo decían los grandes, Félix y Cousteau. Entonces había tiempo, y no lo hemos aprovechado. Ahora, ya no lo hay.

Perfil

Le llaman el Jacques Cousteau español

Lleva tres décadas estudiando el paraíso que yace bajo la superficie marina, y cree que su trabajo puede «mejorar las cosas». Biólogo marino, explorador de National Geographic y fundador de la Asociación Vellmarí, Manu San Félix es, ante todo, un amante del mar. Desde sus años mozos recuerda soñar con ser Jacques Cousteau. Hoy es íntimo amigo de su hijo. Su amor por el agua le ha llevado a impulsar la campaña ‘Reserva 30 del Mediterráneo’ para proteger el 30% de las aguas internacionales de los océanos en el 2030, respaldado por Bluewave Alliance, que busca recuperar la pesca local y evitar el colapso de sus ecosistemas. «No es ninguna meta irrealista, y sería temerario no hacer esto; es un mínimo muy bajo», señala. Lo que él hace, dice, «no es activismo, es darle un altavoz al sentido común».