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"¡Visita Italia: Alístate en el Ejército Griego!" (IV): "¡¡Me mato antes que pedir a Hitler que medie por nosotros!!"

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El día 6 de Noviembre el Alto Mando Italiano reorganizó sus tropas en dos Ejércitos: el IX, con 5 divisiones de infantería y 2 alpinas, actuaría en Macedonia y el Pindo; y el XI, con 5 divisiones, en Epiro. Con 3 divisiones más de reserva, sumaban 15 divisiones (y algunas unidades más), frente a 12 de los griegos (con dos batallones más). Sin embargo, las divisiones griegas eran de 3 regimientos, frente a 2 de las italianas, por lo que los griegos estaban ya en superioridad numérica.

Aún no se había completado el despliegue defensivo italiano cuando los griegos atacaron -14 de Noviembre- en Macedonia (sector del IX Ejército);1. Presionando el flanco izquierdo de este frente, amenazaron la retirada de las fuerzas italianas que defendían las colinas de Morava. Cinco días después, Soddu ordenó a sus tropas retirarse a una nueva línea defensiva, 50 Km al Oeste. La falta de material moderno impidió que los griegos persiguiesen y destruyesen el Ejército italiano, pero el día 22/XI los griegos entraron en Korçë.2 Los batallones albanos, que según Jacomoni estaban entusiasmados con la guerra, desertaron en masa.

Analicemos la repercusión internacional.

Nada más comenzar la guerra, los griegos pidieron ayuda al Reino Unido. Los británicos estaban chungos, muy apurados por la posibilidad de que Graziani atacase en Egipto, y ofrecieron sólo ayuda aérea. Los griegos aceptaron, aunque señalando que las bases de partida debían estar en el Sur de Grecia o Creta, para evitar la intervención alemana. Más adelante, durante la pausa invernal de las operaciones, se discutió la posible ayuda de efectivos de tierra. Los británicos ofrecieron un máximo de 3-4 divisiones, frente a las 12 que pedían los griegos. Metaxás consideró que tan magra ayuda terrestre no les serviría de mucho, y en cambio podía desencadenar una ataque alemán, y la rechazó.3

Las simpatías de todo el mundo no alineado con el Eje estaban con los griegos, pero –aparte los británicos- nadie podía ayudarles.4

En los países aliados –de grado o por fuerza- con el Nuevo Orden de Hitler y Mussolini era otra cosa, claro. Allí se veían los avances iniciales italianos y las derrotas posteriores de otra manera.5 En general (salvo en la Prensa de la España franquista, por entonces muy filofascista) en los países balcánicos –aunque se lo callaran- se contemplaba con regocijo la humillación de Mussolini, que se veía como un fanfarrón que trataba de imponer sus criterios, sin tener la fuerza militar necesaria.

Mientras tanto, los griegos progresaban en el sector oriental, tomando Moskopole, y luego Pogradec el 29/XI. Después, iniciaron el avance en la región del Pindo y el Epiro, volviendo a coger a los italianos a contrapié. Pese a las duras condiciones climáticas, los griegos avanzaron. Por la costa, tomaron el puerto de Sarandë6 y, unos días después, Gjirokastër y Delvino. Si los griegos superaban la Cordillera Albana del Sur, podían extenderse hacia Valona, incluso Tirana.

Mientras tanto, las derrotas italianas habían provocado mucho revuelo en Italia. Los jerarcas fascistas, como Farinacci, siempre dispuestos a cargar contra el Ejército, lanzaron una campaña de prensa (quizás con aprobación de Mussolini) llamando incompetentes y traidores a los generales. La Prensa Fascista cargó, sobre todo, contra el Jefe del Estado Mayor, Badoglio, quien ofreció su dimisión el 4 de Diciembre. El mismo día, Soldu, hablando con el General del XI Ejército, Carlo Geloso, comentó la necesidad de llegar a una “solución diplomática” con los griegos. Esto supuso un verdadero terremoto: Mussolini tomó la palabra a Badoglio y lo sustituyó por Ugo Cavallero, a quien también envió a Albania para sustituir a Soldu.7 Según Ciano, Mussolini estaba dispuesto a un acuerdo con Grecia, con la mediación de los alemanes, pero él (Ciano) dice que "antes me pegaría un tiro que pedir a Ribbentrop que negocie". Seguramente fue Mussolini quien dijo esta frase (pero con Hitler), que Ciano se apropió "para salvar el día".

Sin embargo, la ofensiva griega estaba cerca del agotamiento. Aún así, un ataque sorpresa capturó las colinas cerca de Himarrë (Himara), en la costa del Egeo, y la ciudad cayó el 22 de Diciembre.

Ya en pleno invierno, la llave estratégica estaba en los pasos de Klissura y Tebelanë, en la Cordillera Sur Albanesa. El Alto Mando Griego comprendía que, de continuar los pasos en manos italianas, en la primavera la superioridad italiana se impondría. El Ejército griego hizo un esfuerzo suplementario y conquistó (a 15-20ºC bajo cero) el Paso de Klissura, aunque no pudo alcanzar Tebelanë.

Excepto un intento local de los italianos -a mediados de Febrero- por reconquistar estas alturas (que terminó en fracaso) el frente albanés permaneció estacionario hasta la Ofensiva Italiana de Primavera 1941… que merece otro capítulo.

comentarios (2)
comentarios cerrados
Rob_Ben_Gebler
1.- En la que se conoce como Batalla de Morava-Ivan, las fuerzas griegas eran numéricamente superiores (quizás 75000 contra 55000) pero el terreno era favorable para la defensa. La correlación de fuerzas no debería haber sido determinante; sin embargo, el pésimo despliegue de los italianos (el Comandante del IX Ejército, General Vercellino, ni siquiera había llegado a su puesto) y la poca profundidad de sus líneas (si los griegos superaban las colinas de Morava, todo el IX Ejército…
3    k 78
inconformistadesdeel67
Me encanta, #0, lo claro que relatas los hechos. :hug:
2    k 58
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