entrar registro

"¡Visita Italia: Alístate en el Ejército Griego!" (III): "Mi Teniente… ¡ Pero si los griegos disparan!"

4292 visitas
|
votos: 10 · 0
|
karma: 99
|

El ataque a Grecia, planeado para el 26 de Octubre, finalmente se retrasó al 28 (y coincidía con el aniversario de la Marcha sobre Roma). Se descartó crear incidentes fronterizos (tanto porque Mussolini creía que “eso era de flojos” como para no dar pistas a Hitler). Pero quedaba la cuestión de cómo informar al Führer del ataque. Como hemos visto, se oponía a esta estupidez... con motivo.

Mussolini fue taimado. Hitler había concertado entrevistas con Franco (23 de Octubre, Hendaya) y Petain (24 de Octubre, Montoire). El Duce le envió una carta con fecha 19 de Octubre… a Berlín, donde ya no se encontraba. Cuando la carta llegó al Führer (25 de Octubre), éste ordeno a Von Ribbentrop que pidiese una entrevista urgente a Mussolini… pero ya era tarde.

El día 28 de octubre, a las 03:00 a.m., el embajador italiano, Emmanuelle Grazzi, entregó un ultimátum a Ion Metaxás en el que se acusaba a Grecia de infringir su neutralidad, favorecer a los enemigos de Italia, y se exigía a Grecia que –en tres horas- permitiese a los italianos ocupar temporalmente una serie de plazas y puertos no especificados.1 Mussolini amenazaba también con aplastar cualquier oposición de las fuerzas armadas griegas. Grazzi cuenta que, durante la entrevista, intentó aún evitar la guerra (que veía injusta y creía desastrosa para los griegos) invitando a Metaxás a rendirse.

Pero Metaxás sabía perfectamente que el ultimátum no era más que un pretexto y ni siquiera negoció el plazo, a todas luces imposible de cumplir. La tradición griega dice que respondió con un espartano “¡Όχι!” (“¡No!” en griego).2

A las 5:30 a.m. (sin esperar por tanto el tiempo ofrecido) las tropas italianas atacaron la frontera griega.

Siguiendo las instrucciones del Duce ("ofensiva en Epiro, a la expectativa y presión sobre Salónica y, más tarde, marcha sobre Atenas") las divisiones Ferrara y Siena, y la blindada Centauro (Cuerpo de Ejército XXV “Chamuria”) llevaron la mayor peso del empuje, hacia el río Kalamas, intentando llegar a Iannina.

Por su parte, las divisiones Piamonte, Parma y Venecia, en Macedonia Oriental, tenía la misión de impedir cualquier “susto” por parte de Yugoslavia y, una vez desfondado el Frente griego del Epiro, atacar hacia Salónica.

La división alpina “Julia”, perteneciente funcionalmente al Cuerpo XXV, debía hacer de pivote entre los dos frentes - asaltando la cordillera del Pindo y alcanzando Metsovo- con intención de cortar en dos el frente griego.

El Grupo Litoral debía avanzar siguiendo la costa, hacia Prevezza y Arta; la idea inicial preveía que la Marina -con apoyo de la Aviación- conquistase Corfú y desembarcase a retaguardia de los griegos la División Bari y el Regimiento San Marcos. que se reunirían con este Grupo Litoral aplastando entre dos frentes al enemigo. El mal tiempo, y la insuficiencia de los puertos albaneses, dieron al traste con la “maniobra relámpago”; cuando los griegos contraatacaron, el Estado Mayor Italiano tuvo que desviar todas las reservas disponibles al frente centro- oriental albanés…

Volviendo al 28 de Octubre, a primera hora de la mañana Mussolini esperaba en la Estación de Florencia a un Führer enfurecido (“¿Por qué no atacar Malta o Creta? Eso tendría más sentido en la guerra general contra Gran Bretaña”) que esperaba aún convencerle de que se la envainara.

Pero de nada sirvió. Mussolini se evitó la previsible reprimenda adelantándose y estrechándole las manos: “¡Führer, avanzamos! Esta mañana, el victorioso Ejército Italiano ha cruzado la frontera griega

A Hitler no le quedó más remedio que aguantarse y ofrecer toda la ayuda que necesitase a Mussolini. Pero siempre consideró, con razón, un error funesto este ataque italiano, y así lo diría en sus conversaciones en el Bunker de Berlin, más adelante.4

En cuanto a los italianos, la sorpresa que se llevaron ante la resistencia y combatividad de los griegos fue tan grande que, según una anécdota –cierta o no- un soldado le dijo a su oficial, asombrado: ""Mi Teniente… ¡Pero si los griegos disparan!""

Y es que, aunque hemos dado varias razones que contribuyeron a la derrota de la ofensiva italiana, la principal es su desprecio del enemigo, al que creían que iban a ganar sin bajar del autobús. Todo lo contrario; el coraje y valor demostrados por los griegos (tanto militares como población civil)5 sorprendieron a los italianos, que en 15 días habían sido frenados en seco y corrían hacia Albania.

En efecto, el ala derecha del ataque italiano fue derrotada en la batalla de Kalpaki-Kalamas (28/X-8/XI)6 y la División Julia resultó casi aniquilada en la batalla del Pindo (28/X-13/XI)7.

Visconti-Prada fue sustituido por Ubaldu Soddu (8/XI) al frente de los italianos. Pero los problemas para ellos acababan de empezar: los griegos avanzaban...

suscripciones por RSS
ayuda
+mediatize
estadísticas
mediatize
mediatize