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Recalentar y servir: así es la comida de quinta gama que ya se sirve en muchos restaurantes

  • En los restaurantes ya se sirven platos precocinados que solo hay que calentar antes de servir
  • La Federación de Consumidores reclama que se informe al cliente de que consume estos productos

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Las Mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Recalentar y servir: así es la cocina del futuro

¿Recuerdas la última vez que quedaste para ir a comer? Quizá era un local moderno en el centro de la ciudad, con una carta muy extensa y, además, los platos llegaron muy rápido. Posiblemente, te sirvieron comida de quinta gama: un tipo de gastronomía que se ha convertido en habitual en muchos restaurantes. No tiene secreto. Son platos cocinados y envasados, que solo necesitan un golpe de calor antes de servirlos.

Al principio, este tipo de gastronomía no tenía buena imagen por los platos precocinados. Pero ahora, "se ha conseguido hacer unos productos de calidad capaces de llegar a cualquier tipo de restaurante", señala Sergio Ballesteros, cocinero en una empresa que produce estos alimentos. Además, según destaca Luis Miguel García, que se dedica al asesoramiento de restaurantes, ahora "la quinta gama de buena calidad permite hacer una cocina sin aditivos y sin conservantes".

El ahorro de costes, y prescindir de personal especializado, son algunas de las múltiples ventajas que tiene la gastronomía de quinta gama para los empresarios. Independientemente de la extensión del local, se puede ofrecer una carta amplia y variada. No es necesario que el establecimiento tenga salida de humos, solo se requiere un horno para recalentar los alimentos.

Sin embargo, Eduardo Montero, de la Federación de Consumidores CECU, advierte de que "por lo general los platos preparados contienen tres veces más de sal y dos veces más de carne, especialmente carne roja, que lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud". Un argumento que también esgrime Alberto Blanco, nutricionista, quien considera que "los alimentos de quinta gama son un buen recurso, de relativa calidad, cuando tenemos poco tiempo". Pero apunta que "consumir estos productos en exceso, puede ser perjudicial porque tienen más grasa y calorías". 

Estrellas Michelin y quinta gama

Los hosteleros solicitan muchos platos de este tipo, sobre todo, los que ahorran procesos, costes y permiten que no se pasen de punto de cocción al recalentarlos. Ocurre con las carrilleras, los canelones o el rabo de toro. Pero "ya hay quinta gama de casi todo", advierte Mikel López Iturriaga, periodista gastronómico. Añade que encontramos arroces, carnes o pescados, pero considera que "el producto que ya nadie cocina en su restaurante son las croquetas". Sin duda es uno de los más solicitados porque "son muy laboriosas y las probabilidades de que no te salgan bien son muy altas", explica.

Pero también encontramos incluso platos de alta cocina como "steak tartar o productos como jamón serrano, que supuestamente se ha cortado en el restaurante, cuando no es así", apunta Sezar Blue, youtuber gastronómico.

Además, "en torno a un tercio de los establecimientos sirven quinta gama", cuenta Gonzalo Francín, propietario de un local que apuesta por este tipo de comida. Incluso asegura que "hay un restaurante de estrella Michelin donde el 95% de su carta es quinta gama".

Francia estudia informar al consumidor

En Francia se ha llegado a plantear una ley que obligaría a informar al consumidor de qué platos no se cocinan en el local. Ahora se ha retirado el texto, debido a la presión del sector de la hostelería, descontento con la medida. Francín insiste en que "no le importaría que se apruebe en España", porque él apuesta por "una quinta gama de calidad, sin aditivos ni conservantes".

Desde CECU, Montero, está a favor de esta norma. Subraya que cuanta más información se dé del producto, mejor. Además, considera que no afectaría a la hostelería y que ampliaría la oferta y la capacidad de decisión.