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La falta de datos de Madrid, Andalucía y Castilla-La Mancha impide saber el alcance real de la sexta ola

La alta transmisibilidad de la variante y la poca voluntad de algunas comunidades autónomas complica el rastro del virus, que ha demostrado una letalidad menor respecto a otras ondas epidémicas.

COR01. CÓRDOBA, 23/09/2020.- Personas con mascarilla caminan por una calle de Córdoba, hoy cuando Andalucía ha registrado 1.151 casos más de positivos de COVID-19 por PCR en las últimas 24 horas, en las que han fallecido 12 personas a causa de esta enferm
CÓRDOBA, 23/09/2020.- Personas con mascarilla caminan por una calle de Córdoba. EFE/Salas.

Ómicron ha desbordado el ya escuálido sistema de vigilancia de la covid-19 en España y esta sexta ola ha sido la constatación de que el virus se ha desmadrado, imparable en contagios. El actual sistema de contabilización de casos tiene lagunas en muchas comunidades autónomas y aunque aún sería prematuro considerar al coronavirus una endemia, hay que encontrar nuevos modelos de seguimiento y rastreo.

Ahora que las comunidades autónomas notifican cierta ralentización en los contagios y que parece que para finales de esta semana se habrá alcanzado el pico de contagios, vuelven las dudas sobre si los gobiernos regionales no estarán esquivando dar los datos totales de contagiados durante la sexta ola. 

Siempre ha estado presente la posibilidad de que el número real de infectados sea muy superior al notificado e incluso había estudios sobre Madrid que calculaban que la incidencia acumulada, en lugar de situarse en los números que facilitaba el Gobierno de Ayuso, podría oscilar en 15.000 casos por cada 100.000 habitantes.

Jonay Ojeda, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, percibe fallas en el sistema: "En la primera ola tuvimos una importante infranotificación de casos y es posible que eso esté pasando ahora también. Probablemente estemos sobreestimando la letalidad de la enfermedad. Esto también genera una menor capacidad de anticipación y no poder adelantarnos a las hospitalizaciones".

La positividad —PCR positivas entre todas las realizadas la última semana— desde hace semanas está disparada y eso que los test de antígenos de compra en farmacias irrumpieron en Navidad, por lo que hay muchas personas que han sido positivas pero no a través de una PCR. El Ministerio de Sanidad, antes de la irrupción de ómicron, estipulaba en el 15% el riesgo "muy alto". Actualmente, la media nacional está en un 41%. Se observa un continuado aumento del porcentaje de positividad desde mediados de diciembre (2,1% de positividad), hasta el dato actual.

Oscar Zurriaga, vicepresidente de de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) apunta que si no se aportan los recursos necesarios es difícil que cuando se tensiona a estos extremos se pueda hacer nada. "Es posible que este momento no sea el más problemático de todos ellos, porque intentar cortar cadenas de transmisión sería muy difícil aunque fuese el mejor sistema del mundo, pero no conocemos con la precisión que hemos conocido en otros momentos cómo está la pandemia".

Los casos más flagrantes se dan en Madrid y Andalucía. En la capital no se informa al Ministerio de Sanidad de los positivos de los autotest, aunque sí son útiles para tramitar bajas laborales. Y en Andalucía tampoco se informa de estas pruebas de antígenos y ni siquiera se vuelcan esos datos en el sistema de vigilancia

En cuanto a Castilla-La Mancha, sorprenden sus últimos datos aportados, ya que en las últimas semanas raro es que en apartado de "Casos diagnosticados el día previo" algún día superen los diez casos. ¿Es realmente creíble que en plena sexta ola solo haya 18 contagios en una semana? Público ha preguntado al gobierno regional pero no ha obtenido respuesta a esta pregunta. 

Madrid y Andalucía, oposición al Gobierno

Estas dos comunidades, regidas por el Partido Popular, complican el seguimiento y la evolución del virus, que desde la aparición de ómicron ha roto todos los esquemas. Sin rastreadores suficientes, sin facilitar datos y sin demasiada información en torno a la nueva cepa, dificulta saber cuál es la realidad del virus en España. 

"La Comunidad de Madrid lleva toda la pandemia instalada en la deslealtad institucional como forma de relación con el resto de agentes del Estado, y el maquillaje contable como estrategia de salud pública. La estrategia de la autogestión de la enfermedad por parte de los madrileños y madrileñas hace que haya una desconexión entre los datos que da la Comunidad y lo que ocurre en la sociedad; por ello, a día de hoy, en la Comunidad de Madrid hay que fiarlo todo a la evolución de los ingresos hospitalarios para poder seguir con rigor la evolución de la pandemia", aseguran desde Más Madrid, líder de la oposición a Isabel Díaz Ayuso.

Por su parte, Juan Espadas, líder del PSOE en Andalucía, ha criticado la gestión de la Junta de Andalucía. "El sistema está desbordado y la gente lo sabe. No me creo los datos de Madrid y a Moreno Bonilla se le está poniendo cara de Ayuso. La administración sanitaria andaluza no reacciona, está instalada en la autocomplacencia y en el "aquí no pasa nada". Ante un sistema colapsado que ha renunciado a llevar un control como debería de la situación de positivos y que cuando la gente quiere notificarlo ni siquiera le cogen el teléfono el colmo es no trasladar los datos, aunque sea tarde, los contagios". 

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